En el marco del 80 aniversario de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación en Mazatlán, José Eduvigildo “Leovi” Carranza Beltrán fue distinguido con el Máximo Galardón Empresarial, reconocimiento que celebra su trayectoria, su visión estratégica y el impacto de Grupo Pinsa en el desarrollo industrial del puerto y del país.
La ceremonia tuvo lugar en el Centro de Convenciones del Dreams Estrella del Mar, donde la presidenta nacional de Canacintra, Lourdes Medina Ortega, entregó el galardón al empresario. Durante su mensaje, destacó que Mazatlán atraviesa una etapa de crecimiento sostenido impulsado por sectores clave como el pesquero, en el que Grupo Pinsa se ha consolidado como un referente de innovación, disciplina y competitividad a nivel nacional e internacional.
El presidente de Canacintra Mazatlán, Mtro. Sergio Rojas Velarde, celebró junto a empresarios y dirigentes camarales las ocho décadas de historia de la cámara, recordando la evolución del puerto desde sus orígenes pesqueros hasta su actual etapa de modernización logística e industrial. Subrayó que Grupo Pinsa ha sido pieza fundamental en esta transformación.
“Pinsa es un símbolo de lo que la industria mexicana puede lograr cuando combina visión, disciplina e innovación. Su crecimiento inspira al sector productivo y demuestra que es posible trascender”, afirmó.
Visiblemente emocionado, José Eduvigildo Carranza Beltrán dedicó el reconocimiento a sus colaboradores, a quienes describió como la verdadera fuerza que impulsa a la empresa.
“No soy yo, son ellos quienes deben ser reconocidos. Son los colaboradores quienes han hecho valer la pena este camino”, expresó.
El empresario también agradeció a figuras que marcaron su formación profesional, entre ellos Julio Berdegué, el señor Madero y el señor Lizárraga, a quienes consideró pilares en su trayectoria.
Durante la ceremonia se explicó que la pieza del galardón fue elaborada con elementos simbólicos como agua, aceite y cristal, representando inspiración, luz e innovación. La obra incorpora además una rosa de los vientos, emblema de dirección y liderazgo, valores que han guiado la consolidación de Grupo Pinsa.
Una trayectoria construida desde el esfuerzo
La historia de José Eduvigildo Carranza Beltrán es un testimonio de visión, perseverancia y liderazgo. Tras quedarse sin empleo a inicios de los años ochenta, convirtió la adversidad en una oportunidad que marcaría el inicio de Grupo Pinsa, hoy la empacadora de atún más importante de Latinoamérica y un referente del sector industrial en México.
Actualmente, la empresa genera más de 9 mil empleos, cuenta con 56% de participación en el mercado nacional a través de la marca Dolores, controla 25% del consumo de producto congelado y exporta lomo de atún a diversos países de Europa. Este crecimiento ha sido posible gracias a una estrategia empresarial sólida, innovación constante y un profundo entendimiento del sector pesquero e industrial.
Originario de Guasave, Sinaloa, Carranza Beltrán mostró desde muy joven una inclinación natural por el trabajo productivo. A los 17 años ingresó a una empacadora de camarón, donde se involucró en todas las áreas operativas, experiencia que más tarde se convertiría en la base de su visión empresarial.
En 1981, junto con Julio Berdegué Aznar, emprendió su primer proyecto: una planta de harina de pescado. Poco después, ambos incursionaron en la industria atunera, dando origen a Pinsa. Con el tiempo, Carranza Beltrán asumió la dirección del proyecto y lo consolidó como una de las atuneras más influyentes del país.
Con presencia en más de 20 países y más de 8 mil empleos generados, Grupo Pinsa se ha convertido en un motor del desarrollo económico regional y nacional, fortaleciendo la cadena productiva pesquera y posicionando a Mazatlán como un referente industrial en Latinoamérica





















































